Pero lo que realmente nos interesa ahora es conocer las variaciones de la inflación subyacente, es decir, la que elimina los precios de los productos volátiles, que fue de 0.45% positivos para el mes de enero.
El término inflación en la economía mexicana ha sido medido durante muchos años por el Banco de México (Banxico) que reportaba quincenalmente las cifras del INPC o Índice Nacional de Precios al Consumidor el cual hace alusión al aumento generalizado y continuado de los precios que componen el costo de vida.
Sabemos que existe una variedad de causas que producen la inflación, pero la más conocidas son las que se generan por unamayor liquidez en el mercadolo que causa una mayor demanda y un alza en los valores de las materias primas, incrementando el valor del producto final.
Los datos ofrecidos y relevados acerca de la inflación anual de los países que integran la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), muestra que, durante Diciembre del 2011, México obtuvo un 3,8%, ocupando el onceavolugar de los países con mayores tasas inflacionarias, entre los países miembro de la organización.
La OCDE está formada por 34 países, donde los precios al consumidor aumentaron 2.9% interanual en noviembre. Igual a la ocurrida durante octubre 2011.
ElÍndice De Precios De Los Alimentos está conformado por el promedio de cincoíndices de preciosde grupos de productos (Índice de Precios de Carnes, Índice de Precios de Productos Lácteos, índice de Precios de Cereales, Índice de Precios de Petróleo y Grasas y el Índice de Precios del Azúcar), ponderados por las cuotas medias de exportación de cada uno de los grupos para el período 2002-2004.
Si trazamos una curva de tendencia lineal sobre el gráfico podemos observar que el comportamiento general, a largo plazo de la serie presenta una tendencia creciente con un Coeficiente de determinación (R2) de 0.8074, es decir, la curva de tendencia se ajusta en un 80 por ciento al comportamiento de los precios de los alimentos para el periodo de referencia.
Uno de los indicadores que no estamos acostumbrados a mostrar es el de la Inlfación Alimentaria de América Latina, pero, con el aumento de precios de los alimentos, commodities y materias primas, es de gran importancia hacerlo.
Recordamos que en base al Boletín Trimestral del estado de Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe, la cifra es positiva pero se mantiene por encima de la inflación anual regional, que se sitúa en 6.6%.
El índice está compuesto por 55 materias primas y mide los cambios mensuales en los precios deuna canasta integrada por cereales, oleaginosas, productos lácteos, carne y azúcar.
Este punto es grave, dado que pese a tener una señal positiva, los problemas para los países de América Latina continúan siendo puntuales y constantes, porque los alimentos contribuyen con 40% de la inflación general en los países del área. Los alimentos caros impactan sobre todo en la pobreza y la inseguridad alimentaria.
La FAO dijo que elevó su pronóstico de producción de cereales en el 2011 a 2.310 millones de toneladas, 3,0 millones de toneladas más que su estimación previa.
El decisión es impulsada por un aumento de un 4,6 por ciento en la producción global de trigo, un alza de un 3 por ciento en la cosecha de arroz y un incremento de un 2,1 por ciento en la producción de granos forrajeros como el maíz y la cebada.
Por suerte, la inflación alimentaria de este trimestre se situó muy lejos del 16% alcanzado en julio de 2008, cuando la región pasaba por la fase más aguda de la crisis. Si lo vemos a nivel mundial, el índice de precios internacionales de los alimentos bajó 2.9%, es decir, su primera caída después de ocho meses de alza.
Pese a todas las noticias buenas, el índice sigue estando por encima del 30% sobre su nivel de septiembre de 2010. Esperamos a una mejora, pese a que los precios de las materias primas se encuentran en alza en estos momentos.
Es una cuestión normal y ocurre en muchos países del mundo, por no decir en todos, que en un mes compremos algo por un valor, y cuando regresemos al mes siguiente, el mismo producto cueste unos pesos más. El efecto lo conocemos todos, es la inflación, que en México suele denominarse como INPC, o Índice Nacional de Precios al Consumidor.
Sin embargo, esto no quiere decir que debamos aceptarlo así tal como es, sino que podemos ahondar un poco más en la cuestión y averiguar cuáles son las causas de los aumentos de los precios, o bien, las caídas de precios, efecto conocido como deflación. Entonces, debemos preguntarnos, ¿qué factores afectan a los precios? o más genéricamente ¿por qué suben los precios?
Son preguntas que no tienen una respuesta única y simple, sino complejas y simultáneas. A su vez, los economistas señalan la existencia de dos corrientes inflacionarias paralelas, donde destacamos al INPC normal de cada mes, y a la Inflación Subyacente, que incluye sólo a los bienes y servicios cuyos precios son menos volátiles. En este sentido, deja de lado a aquellos bienes y servicios cuyos precios difieren de la tendencia general del resto de los genéricos que forman el sistema general de precios de una economía. De forma habitual y generalmente aceptada, se prescinde los bienes y servicios administrados (gasolina, electricidad y gas para uso doméstico), de los concertados (transporte local y foráneo, telefonía, cuotas y licencias y otros), y de los agropecuarios (36 frutas y verduras y otros 20 productos).
De todas formas, cualquiera de las dos corrientes muestra subidas de precios. Por eso, para saber la causa de los aumentos de precios debemos remontarnos a los pensadores clásicos, o también conocidos como liberales, quienes han gobernado las decisiones políticas y monetarias durante toda la era capitalista previa a la crisis de los años 30. Ellos distinguían dos causales del crecimiento generalizado de precios, o inflación:
Matemática: esta teoría indica que la inflación se produce por diferencia entre la cantidad de papel moneda circulante, o base monetaria existente, y aquella que debería existir en cuanto a necesidades de los consumidores.
El pensador destacó que existe la inflación de tipo estructural, y la clasificó en 5 categorías clave:
De Crecimiento: a consecuencia del aumento de la actividad económica, la cual genera mayor empleo. Cuando esto ocurre el poder de negociación de los trabajadores aumenta y su ingreso también lo que los hace menos resistentes a una suba de precios, que son aprovechados por las empresas que ajustan sus valores.
De Costos: si hay un aumento del empleo, los salarios se encarecen, y en consecuencia, se produce un mayor costo de la mano de obra.
Por Inercia: este tipo de inflación es bastante diferente al resto, ya que sólo se basa en conocer que períodos anteriores han presentado crecimiento de precios, para especular en que los próximos también lo tendrán, y por ello las empresas aumentan los valores de sus productos a modo de cobertura.
Estructural: es la típica inflación que se produce cuando la oferta y demanda del mercado de dinero no coinciden. Claramente, sólo se produce si la demanda es superior a la oferta. De lo contrario, sería deflación.
Política: efectos inflacionarios impulsados por rumores políticos de partidos de oposición, para desmerecer al gobierno oficial. Se utilizan muchos artilugios a la hora de una batalla política, y una de ellas es “hacer subir los precios”.
Las estimaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) respecto a la inflación indican que este se incrementó en 3.1 por ciento durante el séptimo mes del año en curso a comparación del julio 3.0 por ciento en junio pasado.
El documento que emite el organismo mes con mes subraya que el cambio en el precio de los bienes y productos se mantuvo hasta cierto punto estable debido a la compensación de los precios de la energía y los alimentos.
A detalle, el reporte indica lo siguiente:
Aumento en los precios de la energía en 13.5 por ciento anual en julio cuando durante el mes de junio fue de 13.6 por ciento.
Incremento en el precio de los alimentos en 4.5 por ciento, cuando un mes antes fue de 4.1 por ciento.
Para el caso de la inflación subyacente (la cual elimina los precios más volátiles, es decir, precios de los alimentos y la energía), se incrementó en 1.7 por ciento anual en julio a comparación del 1.6 por ciento en junio.
Países con mayores Tasas de Inflación Anual en Julio del 2011
Turquía 6.3 por ciento
Nueva Zelanda 5.3 por ciento
Estonia 5.1 por ciento
Islandia 5.0 por ciento
Corea 4.7 por ciento
Reino Unido 4.4 por ciento
Finlandia y Polonia 4.0 por ciento
Países con menores Tasas de Inflación Anual en Julio del 2011
Japón 0.2 por ciento
Suiza 0.5 por ciento
Eslovenia 0.9 por ciento
Noruega 1.6 por ciento
República Checa 1.7 por ciento
Francia 1.9 por ciento
Alemania y Grecia 2.4 por ciento
La inflación en México
La OCDE indica que para el caso mexicano, la inflación anual correspondiente al séptimo mes del año se ubicó en 3.5 por ciento, frente a la presentando en junio que fue de 3.3 por ciento.
De acuerdo con la organización, el aumento en la inflación se le atribuye al incremento del 6.0 por ciento de los precios de los alimentos; en tanto que los precios de la energía se incrementaron en 4.2 por ciento.